Un hombre se presenta y nos advierte ponernos los cinturones de seguridad. ‘’Empezamos bien’’, me digo. Prosigue diciéndonos que al menos estemos con el cinturón al pasar por ‘tolerancia creo’ para evitarle problemas a la empresa. ‘’Me lo imaginaba’’. Y que hiciéramos lo mismo al finalizar el viaje. Además, hizo un llamado a la reflexión de aquellos que ya habían estado pensando en ‘pelarse’ los cinturones, pues así cometeríamos el desatino de arrebatarle la seguridad de un buen viaje a un próximo pasajero. Dicho esto y con el sentido del humor con el que ya le estábamos caracterizando, pasó a regalarnos un poema: ‘’Herejía, para ti, para mií’, una bella historia en verso sobre un romance apasionado que se torna muy triste cuando el protagonista se imagina el futuro penosamente incierto de él y su amada. Y, claro, como nada es gratis en esta vida y como aquel lindo poema, por más bello que fuera, no debía ser la excepción, sacó una bolsa de caramelos y nos colocó en las faldas y sin autorización previa 2 caramelos a cada uno de nosotros afirmando el origen exclusivísimo de éstos; así como su composición ‘hecha en base a 20 litros de leche, medio kilo de chocolate…etc.’ y de que ‘tenía calcio, magnesio, fierro, cemento, arcilla y cloro’. Además, podía ser el mejor regalo para la suegra en Piura; es más, si dudabas de su procedencia podías dárselo a ella primero y ver si le hacía mal. Te sacaba la caries en ‘one’ y si tenías dolor de estómago te lo aliviaba pues la muerte lo alivia todo…Muy gracioso, yo me animé a comprar 5, entusiasmada por la oferta de la yapa: 6 x un sol. Aquel hombre me robó una sonrisa y su acento piurano fue como una bienvenida a ese lugar que ya me imaginaba caluroso. Los caramelos estuvieron muy buenos. Pero lo dicho sobre los cinturones de seguridad me hizo temer por la seguridad de llegar a Piura para contar si es que en realidad o no me causaron algún problema estos caramelos piuranos. Veremos qué pasa.
Así iba poco a poco dejando la ciudad. Me gusta andar en bus, en parte por la comodidad (comparada a nuestras queridas combis asesinas no negaran que es todo un lujo) y también porque significa emprender un largo viaje, como éste que estoy emprendiendo, lo que implica dejar a un lado la monotonía a la cual tan raramente solemos sumirnos con tanta facilidad.

1 comentario:
Espero obtener un "caramelo" y te regalaré una canción... aunque la canción esta formato mp4, no importa, la intención cuenta.
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