LAMBAYEQUE : Día de museos.
En toda la costa peruana se pueden observar cerros con estructuras caprichosas, con pliegues o de tonalidades diferentes a los de otros cerros: probablemente éstos sean los vestigios de alguna cultura preincaica que desafía al paso del tiempo y con él al olvido, para perpetuarse y brindarnos algo de la cosmovisión de los antiguos peruanos. Nos dirigimos al Museo de Sitio de Túcume y en los pocos minutos que dura el transporte se pueden admirar estas dispersas ‘huacas’, cuya restauración es postergada, al menos si hasta ese entonces sobreviven a la inclemencia de la humanidad, a la de los pueblos, descendientes mismos de ésos vestigios, que en la mayoría de los casos no sienten importante conservarlos. Y Túcume posee muchos de esas ‘huacas-cerros’, pertenecientes a la cultura Lambayeque. Asciende a 26 el número de pirámides, como se les debería decir, que posee Túcume y que están, algunas de ellas, en proceso de investigación. Nosotros sólo observamos algunas, unas que otras de tamaño considerable. Y nos animamos de subir a la que es quizá la más grande de todas, una denominada ‘Purgatorio’ desde donde se podía contemplar un amplio panorama semidesértico interrumpido por unos muy dispersos árboles de algarrobo. De allí nos trasladamos al Museo de Sicán y después al Complejo Arqueológico de Huaca Rajada que es el lugar donde se encontraron los restos intactos del Señor de Sipán, el hallazgo del ritual de enterramiento de un gobernante mochica acompañado de un guerrero, un sacerdote, dos mujeres, un niño, un perro, una llama y un guardián con los pies amputados. Aún se continúan las investigaciones en este lugar.
Esta noche salimos hacia Trujillo, donde pernoctaremos. Ya voy sintiendo lo pesado de andar casi todo el día en bus, lo cual me hace, creo, más sedentaria aún; con lo paradójico que suene si paso todo el día viajando. Espero con ansias la llegada de las caminatas (increíblemente) y de las vistas geográficas de la sierra sur y el altiplano que me son más interesantes.
1 comentario:
karajo mujer como te envidio, me hubiera ido contigo, pero bueno never mind; claro como no llamarte si comprendo que estas en clases, siempre antes de ir a tu casa voy a llamarte, para ver si estas disponible
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